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Tras analizar el que sería quinteto histórico –decidido por vosotros–, continuamos repasando la breve pero intensa historia del otrora Caja San Fernando y ahora Cajasol analizando cuál sería el banquillo –de lujo, eso sí– que acabaría con esta serie de reportajes donde se ha querido plasmar, de una manera más o menos acertada, el perfil de cada jugador que habéis considerado relevante en cada puesto en la historia del equipo sevillano.
Así que comenzamos el repaso al banquillo por el que sería ‘técnico asistente’, que no es otro que el inconfundible y recordado Aleksander Petrovic (16/02/1959), que fue con quien el Caja San Fernando rozaría por primera vez la gloria en su, hasta entonces, corta historia. Pese a sólo haber estado dos temporadas en Sevilla, su estilo y carácter dejarían huella en San Pablo y siempre fue un fijo en todas las quinielas y cábalas que se hacían para ocupar de nuevo el banquillo sevillano.
Su segundo puesto en la ACB en la temporada 95/96 siempre será recordado por los aficionados al baloncesto en Sevilla, pues fue la primera vez que en la capital hispalense se sentía tan cerca del Olimpo. Dirigió 82 encuentros oficiales, de los que salió victorioso en 47, más de un 55% de choques ganados.
Petrovic / El Correo de Andalucía
Continuamos con los jugadores que compondrían este banquillo de lujo. Para darle minutos de descanso a Andre Turner estaría Michael Anderson (23/03/1966), que llegó de la mano de ‘Asa’ Petrovic. Como el técnico croata, sólo estaría dos años en Sevilla, en los que tuvo tiempo de alzarse con dos importantes récord; el mayor número de recuperaciones (con 9 y compartido con el mítico Toñín Llorente) y la de asistencias en un partido (13 pases de canasta y que sería igualado por el ‘mago de Memphis unos años después). Ambos topes los marcaría en un encuentro de semifinales de los play off por el título contra el antiguo TKD Manresa.
Este base de 1.86 encandiló al respetable sevillano con su gran manejo de balón y sus entradas a canasta y sería un referente importante en el juego cajista, pues estaba en cancha casi todos los minutos, anotando alrededor de 20 tantos, repartiendo unas 5 asistencias por partido para una gran valoración que bordeaba los 25 puntos.
Como relevo de Ellis, estaría Donatas Slanina (23/04/1977). El lituano pasó 4 temporadas en Sevilla y se convirtió a base de triples en el salvador en más de una ocasión del equipo. Pese a que su rendimiento fue decreciendo con el paso de las temporadas, ‘Donsa’ hizo buenas migas con Danya Abrams las campañas que coincidieron en Sevilla y se convirtieron en una de las duplas más peligrosas de la ACB.
Raúl Pérez en un concurso de triples
Y llega el turno del mítico, añorado, querido… y un sinfín de calificativos (podríamos llenar páginas y páginas enteras sólo hablando de él), el eterno capitán, Raúl Pérez (18/07/1968). El ‘9’, que siempre será recordado por sus triples arqueados que casi bajaban con nieve, debutó de la mano de otro mito cajista, José Alberto Pesquera y ocupa muchos puestos de honor en las estadísticas cajistas; número de triples anotados (445), mayor número de partidos y minutos disputados, segundo en recuperaciones….
El alero jugó en dos etapas en Sevilla (desde la 89-97, cuando se fue a Valladolid donde estuvo 5 años y volvería en la 2002 hasta la 2006 que jugaría en Los Barrios). Ahora el de Carmona se dedica de las relaciones institucionales del equipo.
Y llega uno de los jugadores más recordados de la época reciente del Caja, el cuatro Lou Roe (14/08/1972). El norteamericano se echó el equipo a la espalda y se erigió como el líder que le hacía falta al conjunto sevillano. Pese a ser criticado por muchos sectores por su individualismo, es cierto que sin Lou Roe el CB Sevilla hubiese pasado muchos más problemas clasificatorios de los que pasó.
El cuatro destacaba por su increíble capacidad atlética y su buena mano en los lanzamientos. Se hizo con varias nominaciones como jugador de la semana durante su etapa en Sevilla.
Finalmente, el cinco que relevaría a Darren Lockhart sería Warren Kidd (09/09/1970). El norteamericano sólo vistió durante un año la camiseta cajista, tiempo de sobra para mostrar sus credenciales en el arte de rebotear. Clara muestra de ello fueron los 21 rechaces que capturó en un partido de Copa del Rey contra el Madrid en el año 96, que igualó el récord que McGee, del Amway Zaragoza, en el año 91.
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¿Qué hubiera sido de nosotros sin los Frances Solana,Carlitos Cazorla,Salva Diez,Nacho Romero....de turno?